La petición logra tensar los hombros de la mujer. Vacila por unos instantes puesto que no sabía cómo negarse. —Querida niña, no creo que sea apropiado. Empezó, tratando de ser lo más suave que su propio carácter le permite. —A tú verdadera madre puede resultarle incómodo si llamas a una »
Lo más sorprendente es que la tenía, si a ella y a sus hermanos. No podía comprender porqué su madre la había olvidado. — ¿Te molesta si te llamo mamá? Era cruel para ella llamarla por su nombre, no le gustaba y por ello le pregunto con timidez. — S-Se es raro pero...