— ¿Un hotel? Desde luego tenía ganas de estar con Tyr, si iban a cometer una locura tan arriesgada quería estar de todas las formas con él. Fenrir agachó la cabeza, suspirando. De haber imaginado esto, esto no se parecería en absoluto a sus mejores sueños. +
Emitió un quejido cuando abandonó sus labios, porque se había acostumbrado a ellos con demasiada facilidad (a pesar de saber que se trataba de algo prohibido) y no opuso resistencia a dejarse llevar hasta la salida. En esos momentos todo lo demás había dejado de importar. +