Alexis Marí

@alexismarim.bsky.social

Es difícil vencer a quien nunca se rinde. Solo me fío de los frenos de mi 🛵 Mi cuenta y de mis amigos.

La lectura es el último refugio: un espacio personal, creativo y político único, donde no emitimos datos. También es un lugar que adiestra en la atención prolongada y la gratificación postergada. Va a contracorriente en la economía de la atención. Por eso decae. Hoy lo escribo en @eldiario.es

Si perdemos la lectura lo perdemos todo

Toda la misión del algoritmo es reducirnos y simplificarnos, para engullirnos mejor. Leer es pues el refugio de nuestra complejidad, y el lugar de sombra desde el que no emitimos datos al sistema. Nos...

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Si en el mismo momento que se escuchan los cánticos xenófobos en el campo de fútbol, el árbitro manda a todos los jugadores al vestuario, y se suspende el partido, este tipo de cosas se terminaba muy pronto.

No creo que haya mucho debate. Totalmente anormal la situación actual. La fallera mayor infantil pasando ayer más tarde de las 2 de la madrugada. Innecesario. Hay que repensar esto. El retraso de casi dos horas en la Ofrenda reabre el debate sobre el tercer día www.lasprovincias.es/fallas-valen...

El retraso de casi dos horas en la Ofrenda reabre el debate sobre el tercer día | Las Provincias

Catalá no descarta que un acto cada vez más multitudinario empiece el 16 de marzo y el concejal de Fallas detalla que analizarán con los datos del cuenteo y microchips si

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Cientos de coches encima de la acera. Reventándolas, tal cual! Eso sí, tú ves un día a hacer una gestión a una administración, deja el coche 3 minutos en doble fila y te han jodido. Asegurado! Es un “todo vale” increíble.

He sido fallero 25 años y 5 presidente de comisión, así que nadie me puede decir que no me gustan las Fallas. Pero precisamente por eso creo que una fiesta popular debe convivir con la ciudad: no puede hacer imposible la vida diaria durante semanas. La intensidad para los 5 días grandes.

Hoy sobra mediocridad en la política: se critica con saña al adversario, se premia al que adula y ríe gracias y se castiga al que hace el esfuerzo incómodo de dialogar con quien piensa en las antípodas. Así no avanzamos. Hace falta más coraje para tender puentes y menos conformismo con los cercanos.

El verdadero ejercicio de la política y también de la vida, no consiste en agruparse con los que ya piensan igual, sino en hacer el esfuerzo de acercarse al que discrepa totalmente. Solo desde esa incomodidad surgen beneficios compartidos, en lugar de trincheras enfrentadas.