No poner límite a los centros de datos lleva precisamente al acaparamiento de la capacidad de conexión y a la imposibilidad de construir viviendas e instalar industrias. El decreto necesita retoques técnicos, pero la idea que subyace es correcta.
Esta bien que se vayan delimitando los campos también en este tema. El PP quiere para los Centros de Datos la misma legislación que para la vivienda: ninguna.