—Al comprender cuáles eran las intenciones de Cregan, Jace se estremeció de arriba abajo. Dioses, iba a explotar. Y de hecho lo hizo en cuanto el lobo abrió la boca y sacó la lengua, dispuesto a recibir su semilla caliente de dragón. El orgasmo sacudió al príncipe de manera implacable, chorros de +
— El lobo lentamente se arrodilló ante el joven dragón. Su mano continuaba dándole placer. El placer necesario para que pronto se derramase sobre él sin otro remedio. Cuando pudo sentir bajo su mano que el príncipe no podía contenerse más, cerró lo ojos y sacó la lengua, esperando su cálida >