El sonido firme de mis tacones resuena mientras cruzo la entrada del lugar. Mis ojos recorren cada rincón con calma hasta que, finalmente, se detienen en una figura conocida. —Vaya, vaya.. mira lo que trajo la ola. Me detengo a unos pasos de distancia. — Hola Stefan Digo con una pequeña sonrisa.
─𝐗𝐗. Me parece que Dean está borracho JAJAJA alguien llame a Sam antes de que se le ocurra comenzar a cazarnos.