— A veces la vida no lo es. Y lo ocurrido con Eros... no es algo de lo que me arrepienta, madre, es mi hermano y le quiero tanto o más que a mí mismo. Por mucho que haya podido dejar marca, volvería a hacerlo sin pestañear.
⠀— Cierra los ojos un momento durante el beso. Cuando vuelve a abrirlos, lo mira preocupada. — Por supuesto que si lo hago, mi niño. Es que... me duele hacerme una idea de todo lo que has tenido que sufrir. Pedirte que te quedes a mi lado, cuando te hice lo mismo con Eros... No es justo.