Colette

@cosasdcolette.bsky.social

“La inteligencia es el precipitado de la pasión” José Bergamín

Deberíamos tener mucho cuidado al dar por hecho que los derechos adquiridos son intocables. Porque no, no lo son. La historia nos ha demostrado que aquello que costó esfuerzo, tiempo y dedicación puede perderse en un instante. Ningún derecho está garantizado si dejamos de defenderlo.

Debería haber inspectores médicos yendo por las empresas aleatoriamente, como los inspectores de trabajo, y por cada empleado que pillen enfermo en el trabajo meterle al empresario una hostia de 50k pavos. Así serían ellos los que te mandarían a casa a la mínima que te vean pocho.

Todos deberíamos tener siempre en la nevera un papelito con nuestros propios motivos cuando todo es demasiado triste. Este “garabato” a mano alzada es realmente bonito, la verdad. Ojalá.

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Estoy hartísima de la derecha recalcitrante y de los trabajadores sin mínima conciencia de clase. La conciencia de clase parece un concepto como antiguo, hasta que lo bajas a ejemplos concretos y fáciles de ver. Es esa suma de gente la que está siendo tan peligrosa para el resto. Juntos suman.

La sociedad vive de endeudarse para aparentar, para paliar la envidia que se siente por no llegar a niveles de vida que ni necesitamos ni nos hacen más felices. Los precios de la vivienda son una cosa, pero que alguien alquile un balcón de fiesta es otra. No confundamos escándalos ni culpables.

Algunos nos llaman radicales desde la derecha y dogmáticos desde la izquierda, pero cuéntame cómo es posible que en Madrid estén alquilando balcones por 600 euros y coches en plaza de parking para dormir, si no es por un imbécil con ideología consumista y conformismo con ser estafado.

Virgina Woolf dijo: “Hay una especie de tristeza que surge cuando se sabe demasiado, cuando se ve el mundo como realmente es”. Es normal suicidarse con cierta lucidez, lo peor es derrumbarse cuando se te rompe una bombilla en la mano.

Y otra cosa: Miedo absoluto a destruir cualquier matiz que no ataque al PSOE, vía Zapatero, en cosas tan locas como echar (sí, echar) a Angels Barceló. Es decir, ¡quitando hasta el sector moderado! Y seguimos tragando. Y seguimos asimilando. Alfombra roja al volantazo a la derecha.

“Crisis de la vivienda”. Como si fuera algo momentáneo, espontáneo, de tiempo limitado. Oye, no, esto es capitalismo puro con tendencias a imitar fascismos de EE.UU. Tú sube un 15% anual los salarios y vamos asumiendo todos subidas de vivienda. Esto tiene otro nombre.