Rubor se extiende por todo su rostro después del beso; parece un tomate. A pesar de la vergüenza, la colita de Amelia se mueve a gran velocidad, animada por la posibilidad. Asiente, porque las palabras no le salen. Tal vez luego se digne a hablar, incluso si tartamudea un poco.
Hmm, ya lo ve ya.... Se ha acercado a ella y tomando su mejilla con una mano se ha acercado a darle un corto beso en los labios. “ No hay de qué avergonzarse querida, dime, ¿Quieres que te ayude~ ׅׅ𖤠 ” Sólo quiere una confirmación, con un cabeceo le basta.