V. Valentine
@depravedmanager.bsky.social
CEO ⸻ 𝘔𝘢𝘬𝘦 𝘮𝘰𝘯𝘦𝘺 𝘯𝘰𝘵 𝘧𝘳𝘪𝘦𝘯𝘥𝘴 ⸻ 38 ʸᵒ
—Preguntaba como curiosidad. Tendré que enviarte más fotos mientras me baño o cuando voy de compras.
— Voy cambiando según lo que me mandes. Pero intento siempre tener una tuya en el fondo desbloqueado y una nuestra en el bloqueado. Se quedó pensativa. — ¿Te... molesta?
Lo ha visto, haya sido a conciencia o no, ha podido ver su fondo de pantalla. —Buena imagen, ¿Tienes un fondo único o rotatorio?
— En el centro... Concentrada, clicó en los asientos, terminando de comprar las entradas. Cerró el navegador del móvil, dejando visible su fundo de pantalla de Vincent sugerente, y al bloquearlo se vería una imagen de los dos juntos antes de fundirse a negro. — Pues ya estaría.
—En el centro estará bien, odio las esquinas en el cine.
— Por el momento está todo libre, ¿Prefieres alguna parte específica de atrás? Y ella tampoco estaba pensando mal.
—¿Qué tal detrás del todo?— Pregunta con total inocencia.
— Me parece estupendo. Entró en el horario, ojeando la sala. — ¿Tienes alguna preferencia por el lugar para sentarnos?
—Es buena hora, podemos picar un poco antes o después, porque las palomitas de la película son sagradas.
— ¿Ocho y media? La última sesión es sobre las diez y algo. Giró la pantalla, por si quería mirar y comprobarlo por él mismo.
—Mejor por la noche, como salga fuera con este calor me va a dar un infarto.— Apoya la cabeza en su hombro.
— Hm... Siguió mirando, concentrándose unos momentos. — Hay sesiones por la tarde. ¿Quieres media tarde? ¿O cerca de la hora de cenar para salir y cenar fuera?
—¿Qué tal backrooms?— Está tumbado a su vera de lado, un brazo tras su cabeza y la otra mano en su estómago.
— Hm... Celo fruncido, con una apariencia molestia se fue girando por la cama para tomar de mala gana el móvil. — Con lo agusto que estaba... Joe. Fue mirando, deslizando los dedos por la pantalla. — ¿Scary Movie? ¿Backrooms?
—Echa un vistazo a la cartelera, anda. Así al menos vemos una película interesante.— Cual oruga rueda quedando a su lado. —Coge el teléfono.
Fue repasando la cartelera, intentando hacer memoria. — Creo que me sirve cualquier cosa, es... por hacer algún plan contigo. Una... cita, ¿Sabes?
—¿Hay algo que quieras ver?— Pregunta con un eco escondido en su cuello. Manos se pasean por su cintura en el abrazo tumbados.
Las piernas se movieron un poco para acomodarse mejor bajo él, encajando la espalda en el colchón mientras cerraba los ojos. — ¿Te gustaría ir al cine mañana, Vincent? Habló en un susurro, relajándose.
Podría quedar dormido en aquel momento, aunque el olor, la situación, los cuerpos de ambos pegados por la cantidad abundante de fluidos.... Pero así lo prefiere, poder disfrutar de su calidez y cuerpo con besos decorados en su piel.
Prefirió guardar silencio por... no estropear el momento, suponía.
—Y te quiero, sin embargo me sigo manteniendo en lo que he dicho, Lu. No estropees el momento.— Besitos en su cuello abrazándose a ella.
— ¿Tanto te cuesta decir que a mí me amas más que antes y que saber que seguirá siendo así?
Se encoge de hombros. —No he pasado por eso, no sé que decirte, aunque claro que es lo normal.
— Pues supongo que sí. Quiero decir... lo normal es querer cada día más a la otra persona, ¿no?
—Entonces en unos años te vas a morir del amor y la devoción que vas a procesar hacia mi.— Ríe de solo imaginarlo.
— Es que ahora te amo más, y pensar en que te vas me duele el triple...
—¿No vas a cumplirme ese deseo? Creo recordar que cuando hablamos de esto la otra vez me dijistes que si.
— Pues que te haga la mamada otra...
—Creo habértelo dicho ya, yo quiero morir en la playa de una isla tropical, mientras me bebo un coco y me hacen una mamada.
— ¿Y si nos morimos juntitos cuando seamos demasiado mayores, tomaditos de las manos? No quiero... verte morir tampoco, Vincent... No podría soportarlo.
—Prefiero esa penitencia a verte morir entre mis brazos.— Cansado se encoge de hombros.
— ¿Hm? Pues no pienso permitir que te mueras antes que yo, la verdad. Si me dejas pienso ir detrás y dudo que quieras escucharme enfadada eternamente. — la respiración se iba calmando paulatinamente.
—Una putada que no sea así, ¿Verdad? Porque me niego a enterarte. Yo ya tengo pensado como y donde quiero morir.
— ¿Tan pronto? — volvió a reír. — Hm... Podría quedarme así toda la vida y creo que moriría muy feliz... Soltó un suspiro, girando la cabeza y besando el lateral de la cabeza ajena, cariñosa.
—Tómalo como tu regalo de cumpleaños.— Besitos en su cuello que para nada buscan calentarla como hizo antes. Le gusta sentirla cerca, no se va a separar durante un rato.
Aunque le costaba un poco, alzó los brazos para ir acariciando despacito la zona de la espalda y la nuca, usando la puntita de las uñas mientras cerraba los ojos. — Podría ser, me estaba costando un poco eso de contarlos teniendo en cuenta que no parabas...
¿Vas a rezarle como si fuese tu nuevo dios?
Adorarlo cada día
No sé, lo que hagas con el es cosa tuya.
¿Para poder ponerlo en la pared?
—¿Tres? Por tu cuerpo yo he llegado a contar más de siete...— Se tira encima de ella con cuidado, abraza su cintura y besa su cuello con dedicación y amor.
— Hmm.. no lo sé, creo que más de tres... La voz sonaba lánguida, perezosa. Lo apuntó con los ojos y una sonrisa plena. — Hoy parecías muy interesado.
—¿Cuántas veces te has corrido?— Sabe que muchas, es una pregunta retórica en la que no aparta la mirada de ella y deja su polla sobre su estómago. Se mueve un poco, reparte el semen por su piel al igual que lo hace su verga.
de todo lo que habían hecho. El semen parecía escurrirse, deslizándose fuera en gotitas.
Porque no está rodeada de ejecutivos y magnates de todo el mundo...
A ella le encanta eesconcentrarse
Segundos más tarde llegó la ola del ejecutivo, ola de placer que acompaña cuando ve todo su abdomen bañado por la sustancia viscosa de Lullaby. Vista al cielo por un segundo, después y con unas últimas embestidas se corrió mucho menos de lo que había logrado ella después de tantas y+
corriéndose, mojando su propio abdomen pero, sobre todo, mojándolo a él.