Asumir la reducción de daños como prioridad ante la emergencia presente no es derrotismo, es la estrategia más inteligente y urgente desde cualquier prisma: ecológico, social y sanitario.
Esto de @billmckibben.bsky.social es clave Ni vamos a detener el cambio climático ni hay indicios de un cambio radical de modelo económico global (lo que haría falta), todo lo contrario. La lucha realista y posible es por los céntimos de grado. Y las renovables son nuestra principal arma.