@pukitchan.bsky.social

Ya no recuerdo la voz de Alex. Hace muchos años que la olvidé, el último resquicio de ella se fue con el sonido de mi nombre. Dejé de escuchar mi nombre en su voz hace tanto tiempo que, sin darme cuenta, dejé que mi nombre real se fuera perdiendo poco a poco.

Y quizá algún día, cuando finalmente podamos decir las cosas que necesitamos decir, cuando pase de lo imposible a lo posible y luego a lo fácil, tal vez puedas usar esa llave todos los días al regresar a casa.

Demasiado ocupado intentando meterte entre mis piernas como para notar los frascos de antidepresivos que se acumulaban al lado de la cama cada vez más.