— De hecho, sí que Selene caminaba mucho más relajada. Como si aquel ataque de risa hubiera sacado de su pecho algunas de las preocupaciones que la asolaban.— No, no, querida. No se trata de mi hermano. Se trata de… — Regis guardó silencio. Por increíble que pudiera +
—¿Alguien? ¿Quién? ¿Es tu hermano? Porque el otro día no me hablaba. . .pero parece buena gente. Siguió caminando a su lado. Aún seguía contenta aunque ahora estaba más atenta a las palabras de Regis que antes. A veces podía llegar a ser celosa, pero las palabras de Regis y el aviso la calmaron »