Israel Alonso 🔻

@israelalonso.bsky.social

Escritor.

Estoy viendo Star Trek: Enterprise, porque me he propuesto ver todo ST en orden cronológico. He llegado a una conclusión: la serie va de una tripulación de entrometidos maleducados con el síndrome del salvador blanco, que se meten en líos porque no están preparados para lo que hacen.

Venga, vamos allá. Voy a leer de nuevo «La Torre Oscura», de Stephen King, pero haciendo el viaje más largo. Es decir, la lectura extendida intentando seguir un orden más o menos lógico. Son 26 lecturas para una saga de 8 libros:

En la imagen, un pistolero de pie sobre un campo de rosas observa una enorme torre oscura a través del marco de madera de una puerta flotante. He sobreimpreso en rojo esto:
LA TORRE OSCURA. LECTURA EXTENDIDA

1. LTO1. El pistolero
2. Apocalipsis (novela)
3. Los ojos del dragón (novela)
4. El talismán (novela)
5. Casa negra (novela)
6. LTO 2. La llegada de 3
7. La niebla
8. La historia de Lisey
9. Marejada nocturna (dentro de "El umbral de la noche"
10. LTO 3. Las Tierras Baldías
11. Desesperación
12. Posesión
13. LTO 4. Mago y cristal
14. IT
15. LTO 4.5. El viento por la cerradura
16. Salem's Lot
17. Las hermanitas de Eluria (relato en "Todo es eventual")
18. LTO 5. Los lobos del Calla
19. LTO 6. Canción de Susanah
20 .El resplandor
21. Doctor Sueño
22. Ojos de fuego
23. El instituto
24. Corazones en la Atlántida (Todo es eventual, relato)
25. Insomnia
26. LTO 7. La Torre Oscura

No estamos eludiendo ningún debate. No hay debate. Hay abusos y acosos, hay bullys que aún incluso nos vienen a buscar a otras redes sociales para seguir con sus agresiones. Nos vamos porque Twitter ya no ofrece protección contra bullys. Porque Twitter ES el bully jefe.

Noticia de El Salto con el titular

Todos los recuerdos son falsos. Los tuyos, los míos, los de aquella persona con la que soñaste ayer. Toda memoria es ficción, desde el momento en que es personal y está limitada a la autopercepción y al ejercicio de rememorar, que, siempre, manipula los acontecimientos.

A veces pienso que ya ha pasado, que se han ido y que ya no más, pero regresan. Cada cierto tiempo regresan. Persiguen mis vísceras. Rebañan mis huesos. Yo creo que viven de mi taquicardia, que se alimentan de mi penuria. No hay otra explicación a que no sean capaces de cerrar la puerta e irse.

Mendigo unas monedas en la sala de teletransporte. Alguien me da una patada. Otro alguien, tal vez el mismo alguien, me arroja calderilla. Sus almas brillan en la noche roja. Las alarmas gimen que se acerca el invierno. Quizá esta noche coma algo. Quizá esta noche duerma. Quizá esta noche sueñe.