— ¡Genial! Ven por mi a partir de media hora, tendre todo preparadito. ¡Un beso! Colgo, corriendo hacia la cocina. Sin duda tenia ya preparada la cesta, pero al oirla no pudo evitar ponerse a preparar algo mas, solo para no dejar a la espíritu con hambre.
La montaña me gusta, pero si traes comida asegúrate que es bastante. Te paso a recoger y ponemos marcha. —Responde sonriendo ante aquel plan, le gustaba eso de sentir la naturaleza y estar con alguien de confianza.—