— La mirada de Belphegor cayó sobre la copa. La mitad. En dos tragos había desaparecido la mitad. Asmodeo debía estar muy apurado con sus asuntos. La pereza regresó la mirada al rostro del príncipe, evitando observar el vaso por más tiempo. — ¿Y si. . .no es algo que me satisfaga? — No lo [...]
— Observó de reojo al contrario, extrañado, ¿de verdad existía algo que lograra despertarlo? Bien, lo apuntaría para otras veces. Incluso aunque significara tener a mano esa asquerosa bebida. Tomó un sorbo de su vaso en cuando el camarero se marchó. Lo degustó antes de dirigirse a Belphegor — »