Fernando Delgado Cidón

@fcidon.bsky.social

Profesor, escritor, lector

No importa que Carlos Mazón comiera sin parar, o follara sin parar, o soñara que lo hacía. Lo que de verdad importa es que no contribuyó ni siquiera mínimamente a paliar la catástrofe, ni antes, durante o después. Y es él el que da discursos. Algo falla cuando sigue y aún tiene seguidores.

Miembros de la dirección de un grupo político "deciden" por su cuenta y riesgo, ocultar un delito, arrogándose una comprensión del bienestar individual y general que nadie les ha dado. Para qué la Justicia, el Parlamento, la Opinión Pública. Y quieren "gobernar". Sobran más comentarios.

Ya nadie pregunta la hora. Por eso, cuando extrañamente sucede: sin móvil ni reloj, me conmueve, como si me hablara un pasajero de tercera clase del Titanic. Si, además, me llama "señor" ya sé que me voy a salvar. Pero me conmueve. Dejo a Karmelo, para la reflexión:

Bild