Yo no quería poner Ferrán con tilde, que soy profe de Valencià, per favor. Ha sido el puñeterísimo corrector. Es Ferran, sin tilde, por favor, Gemma, por favor.
Me hace gracia que el resto del mundo futbolístico esté cayendo ahora en cómo es Ferrán Torres. Después de la ola del gol en la final del Mundial, solo era cuestión de sentarse a esperar a que él se dejara ver. Otra vez, de nuevo: deberíais escucharnos más a los valencianistas.