Sostuvo la taza con ambas manos, dando un sorbo lento y deliberado mientras mantenรญa los ojos clavados en los suyos. Ver a Cinco defender su cafรฉ con la misma ferocidad con la que enfrentarรญa a un sicario de la Comisiรณn le parecรญa un espectรกculo maravilloso. โโAmenazas tan violentas a primera +
No podรญa negar que hubiese echado de menos a sus hermanos, ella incluida, durante sus aรฑos fuera. Pero su cafรฉ era sagrado. โโ โLo sรฉ, eso es porque lo he preparado yo. Y la prรณxima vez que intentes quitรกrmelo, te quedas sin mano.โ