Ale Vergara

@ictericia.bsky.social

Pues ya ni sé qué soy.

En medio de este alboroto geopolítico vengo a ustedes con una consulta pequeña, individual, hasta pueril: ¿cómo hace amigos una persona huraña? ya me sé lo de tomar clases, lo de los hobbies, todo eso. Pero tengo un awkwardness social notable y estoy recién llegada a un pueblo de 70 mil habitantes.

Pensé en todos los memes que guardamos para mandárselos después a alguien y que se nos olvidan y se quedan para siempre enterrados en nuestra galería y me puse irremediablemente triste.

Estoy buscando casa en la metaprovincia, amueblada y me quiero morir de la depresión nomás de ver las fotos de tanta casa con camas desguanzadas y cocinas rojas y cortinas rosa mexicano con encaje y trípticos de manzanas.

Acabo de leer a alguien decir que _El túnel_ "envejeció mal". Diosmío, las obras no envejecen lo que envejece son sus cerebros atrofiados y llenos de opinionísimas impresionistas.

Estoy, desde hace algunos meses, editando textos de física y química que me son completamente ajenos pero que requieren un nivel de atención al detalle tal que, mas que edición, siento que estoy haciendo orfebrería. Cuántos simbolitos misteriosos, cuántas rayitas y subíndices. Mis pobres ojos.

O sea, no sé si aplique a todo el mundo, pero desde la experiencia personal, cuando más feliz he sido, mis publicaciones son puro repost de chistes y fotos de mis perros, no tanto las sietemil publicaciones diarias sobre lo padrísima que es mi vida y lo guapísima que me veo.

Sigo a una persona en instagram que claramente se está esforzando muchísimo por dejar claro que la está pasando increíble, súper chido, todo cool, todo en orden, autoimagen al 100, cotorreo al máximo, y siento que lo único que nos queda claro a todos es que está en una crisis horrible.

En el tren vienen unos señores que acaban de comprar plumas en no sé dónde y están probándolas y hablando de cuáles son mejores y cuáles les gustan más y la yonqui de las papelerías que soy se muere por participar en la conversación.

Me da pánico el mundo, las noticias, el futuro. Y al mismo tiempo me genera un cansancio enorme enterarme de qué está pasando. Todo parece oscuro, descorazonador, horrible.

Estoy tranquila con la muerte de Luvina. Siento que fue un escenario amable y que alguna suerte tuvimos con que la evolución haya sido tan veloz. Pero, carajo, siento que todavía no termino de procesar la idea de que ya no la voy a ver nunca.