JuanLu De Paolis

@juanludepaolis.bsky.social

Imbécil practicante. Una vez Marhuenda me llamó “tontorrón de tercera”. Hago cosas en la tele.

No escucharás a los representantes políticos de la Comunidad Valenciana, Andalucía y Galicia protestar por los recursos que recibe la primera. Protestarán por lo que recibe la quinta. Porque defienden un discurso político, no a sus ciudadanos.

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He visto un señor que, con la camiseta de Colombia puesta y mientras sorbía haciendo mucho ruido unos fideos, ha llegado a la conclusión que él no quiere nada con Ester Expósito por su ideología. Y que él, el que sorbe fuerte los fideos, antes se quedaría con una mujer 6. Vale.

Mientras en la meseta la ultraderecha se disfraza de cayetano ciclado de camisa apretada y mocasín sin calcetín, en Catalunya se muestra en forma de trovador medieval en mallas que recita su discurso como quien cuenta un cuento a un niño con el cerebro a medio cocer. Se adaptan.

Preocupación máxima en Catalunya, la de bien, la eterna, xq Rufián señaló a los diputados de Junts por su sentido de voto. La violencia política no solo es la que se ejerce sobre los políticos, también es la que ejerce la política sobre la población aprobando o tumbando leyes.

Sorprende la poca cobertura que se le da en España, a diferencia de en otros países europeos, a las elecciones en Hungría, con el principal socio de Abascal jugándosela. Aunque hay excepciones como La Vanguardia, la información internacional ocupa poco espacio en España.

Ojalá salga a la venta una guía para entender los enfrentamientos entre políticos de izquierdas y su extensión a enfrentamientos entre periodistas de izquierdas. El veneno viene de tan lejos que ya me he perdido.

Tengo la sensación que algunas figuras progresistas que se apuntan a los anuncios de Campofrío o a las pelis de Torrente no han entendido de qué va la cosa. O eso, o huelen la tormenta antes de que llegue y se ponen a cubierto.

Para dimensionar la importancia de este resultado, solo un dato: de los siete canales de televisión más importantes de Italia, seis hicieron campaña por el Sí. Los tres públicos bajo control de Meloni y los tres de Mediaset de la familia Berlusconi. Victoria tremenda.

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