Puedes ser cierta escritora británica capaz de financiar campañas a favor de la transfobia, o ser Sally Rooney que ha decidido escoger el camino de dar su dinero para ayudar a los palestinos y denunciar un genocidio, a pesar de que por ello puede acabar en la cárcel. Mis respetos a esta reina.
Sally Rooney ha anunciado que utilizará sus ingresos por derechos de autor para financiar a Acción Palestina, declarada grupo terrorista por el Gobierno británico, y "toda acción directa contra el genocidio de cualquier modo que pueda"