Le lleva hasta un callejón vacío, quizá no es el mejor lugar del mundo pero les aportará algo de tranquilidad e intimidas. Ayuda a la pecadora a sentarse en el suelo, apoyándole contra la pared para que descanse. " ¿Crees que se te ha roto algo? ¿O solo está dislocado? "
Se encoge de hombros por inercia y vuelve a ver las estrellas. No se le ha subido encima ya porque son dos tapones. Asiente suavecito. Ahora mismo la seguiría hasta el fin del mundo. Menos mal que pesa poco. -Lo se. Ish. Normalmente...no me hago daño. Se muerde los carrillos para no insultar