Push

@pushnhold.bsky.social

Algo deportista, algo gaymer, algo exhibicionista, algo fetichista. Anónimo, que uno tiene una vida. Felizmente pillado. Entrenador tipo tierra, muggle y predilección por el rol de tanque iniciador

Toda la mañana con el sobrino y un vecino suyo en la piscina haciendo de dinosaurio escupefuego. Luego comer con vermú, cerveza, vino y chupito Pues buenas noches.

Y aquí estoy yo, habiéndome comido 12 horas de trabajo todo julio, sin haber podido adelantar absolutamente nada que me ayudaría a mejorar mis servicios. Siempre que lo intento, pasa algo que se come ese tiempo libre

Hay una cosa que llamo a la maldición de la jornada intensiva Consiste en que inocente de mí creo que al terminar la jornada a las 3 puedo ponerme a adelantar desarrollos y cosas que necesito tener listas para septiembre. La realidad es que me come el trabajo y no tengo una sola tarde libre

Total que he vivido mucho tiempo reprimiendo emociones, porque sonreía demasiado, porque me emocionaban cosas "raras" y eso me hacía estar solo. No veáis lo que me ha costado cambiar todo eso. Y sin psicólogo. Ahora me la paso canturreando a todas horas.

Total que a partir de ese momento aprendí que mostrar entusiasmo está mal, y que cantar está mal. Que es raro y causa rechazo Años más tarde estuve en uma banda de música y mi profesor me decía que era muy bueno, pero que "tocaba hacia dentro". En su momento no entendía cómo arreglarlo.

Mientras me cepillaba los dientes me adapto un recuerdo de cuando estaba en la ESO. Por la razón que sea pidieron voluntarios para cantar y recuerdo que levanté la mano emocionado. Recibí un nivel de rechazo un poco absurdo como respuesta a ese entusiasmo. Cantar no es de chicos.