ㅤㅤㅤㅤ ㅤ𝑺𝒊𝒐́𝒈 𝑴𝒉𝒂́𝒕𝒉𝒂𝒊𝒓 ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ
—Puede. Tampoco es que se me haya dado la oportunidad. La última vez que nos encontramos, Dettlaff casi me atraviesa el pecho con sus garras. La mención del cumpleaños hace que sus ojos se vuelvan algo más grande de lo normal. Una expresión contenida en sus labios apretados en una fina línea. »
Si de mí tan solo conoces mi crueldad, entonces no me conoces en absoluto.— Habló Regis observándola con sus profundos ojos negros.— Supongo que no has olvidado que su cumpleaños se aproxima.
Solo conozco tu crueldad, señor Regis. Y que eres hermano de Dettlaff. Y no, aún no he podido hablar con. . .la duquesa.
Me conoces muy poco, Syanna, si crees que encuentro algún tipo de disfrute sádico en esto. Supongo que aún no has tenido ocasión de hablar con tu hermana.
Desperezándose. Está hablando con un par de hombres, dándoles órdenes con tono firme antes de largarse.
. . . —Rhena. Extiende su mano a modo de saludo. —Solo una apestada querría a otra.
Nada me convendría más que una 𝑎𝑝𝑒𝑠𝑡𝑎𝑑𝑎. Es al resto a quienes no consigo acostumbrarme. ¿Cuál es tu nombre?
—Ah, suelen decir lo contrario de mí. Soy la apestada de aquí. No sé si te conviene.
🫵 🤌🤌🤌🤌
Ese Regis. . .es más cruel de lo que la gente cree, desde luego
—Ah, haciendo leña del árbol caído. ¿Que pensaría tu amigo Geralt si supiera que no eres tan /amable/ como aparentas? No puede estar tranquila ni bebiendo. Va a coger su botella. —Te equivocas si piensas que me importa que me vengan a recibir. No necesito a nadie más que a mí misma. Así que no »
No te olvidan por los motivos erróneos, me temo. Por eso nadie más hay aquí y nadie más ha venido a recibirte.— Regis no lo diría para no herir su orgullo, pero sentía lástima por ella.— Dettlaff no es la criatura que conociste. No te haría daño alguno ni es tu peor problema en estos instantes.
Ahí tienes a tu pacifico, Regis (?) # nvnv
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Se le escapa una risa. —Nadie me olvida. Y aún así mírame. . . Allí sola bebiendo vino y haciéndose una trenza totalmente sola. —Ah, sí, Dettlaff el pacífico. Claro. No me hagas reír. Ni yo soy santa, ni él tampoco.
No lo hará.— Dijo Regis con rotundidad.— Dettlaff no te hará daño alguno. No es por él por quien estoy aquí. Son otras gentes de Beauclair quienes no te han olvidado. Puede que yo no sepa mentir tan bien como tú, pero ten cuidado con engañarte demasiado a ti misma.
En noches como esa se recuerda lo sola que realmente está. Y que es su culpa. Y a la vez no lo es. Si es que también era su culpa haber nacido maldita. Necesita beberse una botella entera de vino. Y a eso va.
—¿Ahora te doy pena? Pf, no se te da bien mentir. Déjame en paz. . . Escupió casi, resoplando con cierta molestia. —Así que él sigue aquí. Me extraña que aún no haya venido a intentar matarme de nuevo.
— Es la hermana de la duquesa de Toussaint, que es a su vez una de sus mejores amigas. Quiere asegurarse de que Syanna está bien.— No deberías estar a estas horas expuesta de tales formas. Hay quien todavía no se ha olvidado de ti ni de lo que hiciste, Syanna.
? Desvía la mirada. ¿Qué hace? Si tanto que la odia, que la ignore. Hmpf.
. . .
—Sí. . .sí, lo supe. Lo usé porque me convenía. Traga saliva, desviando la mirada de la del otro. —¿Es eso lo que querías escuchar? Yo soy la mala, y él el bueno. Ya está. ¿Ahora puedo irme?
Resulta de una gran consideración que trates de enseñarme sobre los patrones de comportamiento de mi propia especie. Tal vez sea ese un conocimiento que podrías haber puesto en práctica antes de enredar tus pasos con los de Dettlaff. Sabías de su debilidad por ti y aún así la aprovechaste para +
—No, justifico mi defensa con que tu visión no es objetiva aunque tú lo creas así. Tiene mucho que ver con tu relación con Dettlaff. No puedes ser objetivo con él. Puede que ni ella lo fuera tampoco. —Yo no lo convertí en eso. Está en vuestra naturaleza el ser emocionales.
— Regis se apartó del camino para que el caballo de Syanna pudiera seguir su curso. El vampiro la observó, con ese porte elegante y ese mentón levemente alzado que era digno de las Henriettas.— Justificas tu defensa con algo que nunca estuviste dispuesta a ofrecer en primer lugar. ¿Una amistad, +
@danslavigne.bsky.social —Quiero ver a la duquesa. Protestó a los guardias que la miraban mal y se negaban a decirle donde estaba. Aparte de taparle el paso. —¡Bah, sois inutiles!