𝐉askier
@thebuttercup.bsky.social
Bard 🪕 • “Jaskier — Eres un cínico, un cerdo, un putero y un mentiroso. Y nada, créeme, nada de todo ello es complicado.” MDNI !!
—Lo último que necesito es que mate a la hermana de Anna, Regis. Te confío eso. Olvida tus diferencias. Hazlo por Anna al menos
— Regis guardó silencio porque no tenía una respuesta afirmativa o negativa. Y eso era suficiente motivo de preocupación.— Yo me ocupo de Dettlaff, Jaskier. ¿Te veré más tarde?
—Dime que Dettlaff no lo sabe, por favor.
— Regis asintió, quedándose más tranquilo al saber que Jaskier estaría con ella. Era uno de sus más importantes puntos de apoyo.— Oh, por supuesto, querido. Los problemas tienen la costumbre de venir así. Todos al mismo tiempo y sin preguntar siquiera.
Suspiro enorme que ha pegado. —Por supuesto que Syanna ha vuelto. Todo tiene que pasar a la vez. Tranquilo, estaré ahí para calmarla.
— Regis se quedó mirando a Jaskier fijamente unos instantes, antes de decir... — Acepto la crítica. Pero si he de puntualizar y pedirte algo más, será mejor que le demos unos días. Jaskier, ignoro si estás al tanto de ello, pero Syanna ha vuelto a Toussaint.
—Y después llamas testarudo a Geralt. Tú también quieres vivir solo en tu sufrimiento y así no va a ser. No lo permitiré. Además, Anna lo entenderá. Tarde o temprano. Si pudo perdonar a su hermana. . .
— Aquel gesto por parte de Jaskier fue como un cálido abrazo. Pero Regis negó con la cabeza, testarudo como era.— Lo último que quiero es que te veas arrastrado conmigo. No, Jaskier. No me lo perdonaría.
—Pero lo soy. No puedo negar que lo sabía. Si quiero que las cosas sean mejores entre nosotros, no le puedo mentir. Y no puedo dejar a mi amigo solo.
No, no, Jaskier. No lo hagas, te lo pido. No me gustaría que te viera como un cómplice, como un aliado en esta farsa, ahora que os estáis reconciliando. Yo mismo he provocado esto, y ahora solo yo he de aceptar las consecuencias.
Suspira. —No es fácil, amigo. Tranquilo. Yo hablaré con ella también
He de admitir que a veces peco de tomarme las cosas con demasiada calma y mesura.
Que tos más mala le ha entrado. . . Cree haber visto a Syanna por ahí.
—Ah, no todos son malos, en serio. Aunque todos son algo pesados. Se cruza de brazos, sonriente y finalmente se inclina en una reverencia teatral. —Jaskier, mi señora.
Visto lo rodeada que estoy últimamente de vampiros, una desgraciada, pero llamadme D'yaebl. ¿Con quién tengo el placer?
—Ah. . .me llevaría toda la noche hablando de ello. Jaskier suspira. —Pero el amor es un arma de doble filo. Hay muchos tipos de amor. Hay otros que matan, otros que duelen, otros que. . .bueno, siempre duele. Pero también es la cosa más bonita que nos da la vida. ¿Estás enamorade?
. . . Lo observa fijamente durante unos segundos. Es muy diferente al que conoció hace unos meses entre las rejas. —¿Es bonito enamorarse, Jaskier?
—Ah, es mi pasatiempo favorito. . .aunque antes era peor. Ahora. . . Jaskier le mira, alzando ambas cejas. Con calma le coge de ambas manos. —Ahora me he enamorado de mi duquesa. Y cuando miro atrás, veo a un patan. Es lo que era. Puede que aún lo sea.
Empieza a reírse. —Desde luego que te gusta seducir a una mujer, ¿me equivoco? Se acerca a él y le pone un mechón tras la oreja. ¿Está...?
—En mi juventud, seducí a dos hermanas gemelas. . .rubias despampanantes y preciosas. Lo hice en secreto y después cuando se enteraron simplemente dije que es que las confundí. Me rompieron en laúd en la espalda casi.
—Una vez acabé colgade boca abajo porque le dije a la mujer de un conde que tenía las rodillas heridas y pues se ofendió pensando que yo le dije que había... Ya sabe.
Se le escapa una risa. —Cierto. Más de una ves lo han intentado. Dejarme ciego. Te puedes imaginar en la de líos que me he metido.
Suelta una risa por la nariz. —El ojo por ojo es una mierda, Jaskier. Acabaremos todos ciegos.
—No es lástima. Es la verdad. Coge el pañuelo. —¿Y qué si has sido un capullo conmigo? Yo también lo he sido con muchos. En cierto modo me lo merezco.
—Cállate. No quiero tu lástima. Se va a limpiar las lágrimas y le va a dar un pañuelo. —Toma.
Una parte dentro de su pecho, en su orgullo, habría dicho que obviamente tiene razón. Pero dejaría eso de lado —¿En qué tengo razón?
. . . Frunce sus labios. Por mucho que se diera la vuelta, notaba en su voz las lágrimas. —. . .Lo siento. Te dejaré en paz, ¿Vale?
—. . .Cosas peores me han dicho honestamente. Se encoge de hombros.
—........no soy unos de esos energumenos que odian a los vampiros. ¿Acaso me ves con cara de rezarle a una hoguera?
—Me secuestraste, cielo. ¿¡Qué quieres que piense de ti!?