—Ya le he dado una poción, esperemos que haga algún efecto. Ahora tenía que ir él a por más. No podía permitirse estar sin medicina para su propia aflicción. —Bien, me estará esperando en La Daga Danzante. Con un poco de suerte, habrá sacado información a los mocosos de la zona. Los demás +
—Oh—responde, con un cabeceo mientras pone los brazos en jarras y mira más la escena. Cree entender lo que pasa—. Pobre. Puedo ir a conseguir algo que le pueda aliviar el dolor. Entonces, vuelve a mirar Ash. —¿Qué tal está Fawn? ¿Y el resto de los tuyos?