Ahora se va a rallar pensando que su espalda tiene algo raro.
« lo que ya sabía. Era grande. ——Así que esta es tu espalda, eh. Desde que te conozco me he asegurado de tenerte detrás de mí, que no había tenido la oportunidad de verla ——dijo a modo de broma. Demoró en moverse un par de segundos, nada »
——En otras circunstancias ——más precisamente si no los estuviera cazando el gobierno——, tal vez él me gustara. Está pensando en voz alta y de inmediato se a arrepentido.
Asintió muy lentamente. —No fue agradable saber que el mundo había seguido su curso sin ti durante... cinco años. Masculló con la cabeza ligeramente agachada, acariciándose las manos de forma ansiosa. —Cuando regresé, ya no tenía trabajo, mi novia había rehecho su vida, mis padres pensaron >
——Y no creo que vaya a mejorar en próximos días ——no era su intención asustarlo, se trataba de su manera de bromear, pero la verdad era innegable. Tan pronto terminó de hablar, se dio cuenta que su chiste no había sido el más acertado. Carraspeó para aclararse »
Inclinó la cabeza hacia uno de los hombros, sin borrar ni un ápice de aquella sonrisa. —Hablas de cuidarme como si fuera un crío cuando soy un hombre adulto... Apartó las manos, poco a poco, porque sentía que no tenía derecho a toca su rostro por demasiado tiempo. —¿Y si nos cuidamos >
Contuvo la respiración al sentir sus dedos recorrerle las mejillas. Casi se sintió como una caricia. Quiso reír, en parte por la forma en que le apretó las mejillas y otro poco más por sus palabras. ——Son conceptos algo foráneos para mí ——reconoció. »
Se quedó en silencio durante unos segundos, preguntándose si, realmente, ella veía en él una buena persona. Había cometido muchos errores. Tenía una buena lista de arrepentimientos... Pero la idea de que Yelena pudiera ver algo bueno bajo todo aquello, le generó un tipo de paz que no supo >
Frunció los labios y su frente se arrugó por algunos instantes. ——He conocido muchos tipos no tan buenos, y créeme, tú no eres como ellos. No creo que alguna vez lo fueras. Los brazos apoyó sobre la mesa echando el torso hacia adelante. »
Bajó la mirada para encontrarse con esos brillantes ojos verdes. Lo único que odió de ese contacto fue saber que ese brillo nacía de las lágrimas. Esbozó una sonrisa ligeramente apenada y, mientras una de sus manos le seguía acariciando la espalda, la otra se alzó para ayudarle a secarle las >
Su tacto era cálido contra Yelena. Él se sentía como ese primer rayo de sol tras una larga y fría noche. La espía se rindió a él y entre sus brazos perdió la entereza que luchó por mantener todos esos días. Se dejó llevar por su voz, por la calma que intentaba transmitirle y de alguna manera, »
|| En defensa de Bob, es imbécil y no ha pensado en ese detalle porque siempre ha viajado solo
|| en defensa de Yelena, ella nunca ha estado en una. La mente maestra es Bob
|| Ninguno de los dos han pensado que una camper es pequeñita y que traerá consigo el mejor tropo de la historia: "Oh, vaya, solo hay una cama".
Ha estado pensando mucho en algo y no sabe si es buena idea. ¿Y si a Yelena le parece nefasto? Para su mala, o buena fortuna, según se viene se, se topó con @roosskaya.bsky.social al cruzar la esquina. Se sobresaltó considerablemente. —¡O-Oh, Lena!
Cuando la vio esfumarse… se llevó una mano a la mejilla para rozar la zona donde ella dejó aquel beso. Sonrió casi sin darse cuenta, antes de acercarse a recoger las cosas que había tirado en su “huida”.
——Okay. Con las manos en las mejillas, un intento inconsciente de cubrir el sonrojo, tal vez, Yelena terminó por perderse al doblar en el pasillo. Iba a necesitar que le lavaran el cerebro para olvidar ese momento.
Está tecleando en su computadora: ¿Se puede llegar en motocicleta hasta el polo sur? Buscar.
Su primer impulso fue acercarse a recoger lo que había caído al suelo… pero ella parecía necesitar poner distancia entre ellos, así que se quedó en el sitio. —En seguida lo recojo, no te preocupes…
Tenía que salir de ahí cuánto antes o iba a combustionar de la vergüenza. ——Lo haré. Ahora me debo ir a … ——no terminó de hablar cuando empezó a retroceder, claramente no estaba viendo por donde iba y eso ocasionó que chocara con algunas cosas que cayeron ruidosamente contra el »
—¿Esta noche? La simple idea le generó una ilusión que no supo disimular. —Bien, tengo que buscar qué ponerme.
——Todos mis planes son brillantes ——se mostró presumida——. Buscaré un bar y trazaré una ruta segura para ir esta noche. ¿Si?
Cuando habló de “coquetería” no pensó que esa fuese, realmente la intención de ella… Pero deseó, en su foro interno, que así fuese. —Hazlo cuando te apetezca… Quiero decir, no me molesta que lo hagas, al contrario.
Cerró los ojos. Aquello había sonado peor de lo que ella se había imaginado. ——Claramente no se me da bien coquetear. Ni siquiera sabía que lo estaba haciendo. Yelena asintió a su pregunta. ——Cuando tú quieras.
Alzó ambas cejas antes de que se le escapase una carcajada que le hizo cubrirse la boca. —Te parezco un hámster. No es lo más coqueto que me han dicho… Pero me gusta. Ladeó la cabeza a un lado. Con una media sonrisa. —¿Podrías volver hacerlo en otra ocasión?