——Nada fuerte, ya veo ——Yelena se detuvo por un segundo con el trago en los labios. Había hablado demasiado. ——Intentando. No es muy fácil. Sonrió con suavidad antes de por fin probar el alcohol. Su expresión no cambió, estaba acostumbrada »
—Siempre he bebido poco. Cervezas y cosas así. Respondió mientras se limpiaba los labios con el dorso de la mano, antes de mirar a Yelena. —¿Eso es lo que estabas haciendo? ¿Escapar de tus pensamientos? Intentó que su voz sonase lo más suave posible, dejando el vaso a un lado. —Puedes probar a >