Lo gracioso es que esa zona de Sant Antoni lleva siendo un lugar de recreación hace años, pero las asociaciones vecinales y algunos mayores no saben ya de qué quejarse. Eso sí, un detalle, muchas de las familias que están allí son migrantes. A ver si es que les molesta que no sean niños blancos.
VIDEO | La presencia de menores jugando a fútbol entre porterías improvisadas en algunas calles de Barcelona peatonizadas recientemente tensa la convivencia en estas zonas, con vecinos a favor y en contra.