Si para comprarte un móvil de 1000 pavos tienes que pagarlo a plazos durante un par de años, no eres rico. Si para irte de vacaciones tienes que gastar lo ahorrado durante un año, no eres rico. Si solo puedes ir a cenar a un buen restaurante 2 o 3 veces al año (como mucho), no eres rico.
Poder comprarte un móvil, salir a cenar o viajar unos días no te convierte en rico. Si dependes de tu salario para pagar la vivienda y llegar a fin de mes, sigues perteneciendo a la clase trabajadora, aunque la publicidad se empeñe en disfrazarlo.