ㅤㅤㅤ𝑨𝑺𝑴𝑶𝑫𝑬𝑶 .ᐟ
@lusthimself.bsky.social
˖ ࣪ ִֶָ 〃𓌹𓌺 𝘼𝙨𝙢𝙤𝙙𝙚𝙤 ⇜ 𝙳𝙴𝙼𝙾𝙽𝙸𝙾 𝘥𝘦 𝘭𝘢 𝘭𝘶𝘫𝘶𝘳𝘪𝘢 ⤸ ꒦꒷ ❪ ❛ 𝐏ríncipe del 𝐒egundo 𝐂írculo 𝐈nfernaL ❟ ❫ ◟Belial 🎔◝
Pues gente famosa como Ramsay, Clare Smyth y, no te rías, Anna Olson. En cuanto a tu restaurante... ni el estilo ni el ambiente es lo mío, pero jamás rechazo una invitación. Y me caes bien.
Oh, ¿a qué creadores sigues? Y... si te gusta la comida americana casera, de estilo sureño, y te va bien un ambiente acogedor y familiar... pásate un día, claro.
Me da que aún no he ido a tu restaurante... ¿Debería?
Marca las que hayas hecho (versión fácil).
— Asmodeo, que había estado fingiendo estar pendiente de su móvil, se incorpora un poco para poder mirar a Belphegor a los ojos, o bueno, en su dirección — ¿No te satisface que te den lo que has pedido? Porque si quieres le digo que vuelva y te lo mezclas tu. »
— La mirada de Belphegor cayó sobre la copa. La mitad. En dos tragos había desaparecido la mitad. Asmodeo debía estar muy apurado con sus asuntos. La pereza regresó la mirada al rostro del príncipe, evitando observar el vaso por más tiempo. — ¿Y si. . .no es algo que me satisfaga? — No lo [...]
No sabes cuanta. — Murmura antes de hacerle un buen chupetón en el cuello. Hacía tiempo que no lo marcaba. Saca la mano por fin, bajando de un tirón la ropa del otro, pegando su cuerpo al de él para poder frotar su erección contra las nalgas ajenas —
Vaya... Alguien tiene hambre. —Y no de comida precisamente. Belial sonríe, cerrando los ojos a la vez que inclina un poco la cabeza, ofreciéndole el cuello. Se muerde el labio inferior con fuerza, empezando a sentir punzadas de placer en el bajo vientre—.
Serenity... — Repitió intentando hacer memoria. Había tenido toda una eternidad para visitar muchos lugares de la tierra. Era un demonio curioso, le gustaba más estar entre humanos que en el infierno. Le gustaba viajar, descubrir culturas nuevas, ver cómo todo cambiaba con el paso del tiempo. »
Observó con cierta curiosidad cómo él terminaba de atar cabos. Siguió su mirada hasta sus propias manos y asintió al levantar la vista de nuevo. —Chef. Tengo un restaurante en Serenity y también damos servicio de catering cuando surge la ocasión. Llevo muchos años ocupándome de +
Si dejas de gritar, si. — Le lanza otro, esta vez un poco más alto —
—— Se lo ha comido al vuelo.—— ¿Hay más?
— El demonio se removió inquieto, le hacía ilusión la boda, más aún que la gente notara cuánta ilusión le hacía. Quería una boda perfecta, tenía que ser perfecta — Eh pues... No sabría explicarte... Espera un momento. »
Era difícil no contagiarse de la ilusión con la que hablaba. —Se nota. No hace falta que me convenzas de eso. La respuesta siguiente hizo que su expresión recuperara ese aire atento. Asintió despacio cuando él terminó de hablar. —Eso me suena más a un problema de +
—Como cada vez que lo miraba, se quedó embobado mirando esos ojazos azules. Da igual cuantas veces y durante cuanto tiempo los mirara, siempre se quedaba hechizado por ellos — Ah no. —Dijo volviendo en si, parpadeando un par de veces — Me he comido tus cruasanes. »
—El tacto del demonio consigue espabilarlo del todo. Ya se está arrimando a él, acariciándole el pecho con ambas manos—. Con eso me vale, es perfecto. —Y como Asmodeo sabía que él era vegano, estaba seguro de que todo era apto para poder consumirlo—.
— Observó de reojo al contrario, extrañado, ¿de verdad existía algo que lograra despertarlo? Bien, lo apuntaría para otras veces. Incluso aunque significara tener a mano esa asquerosa bebida. Tomó un sorbo de su vaso en cuando el camarero se marchó. Lo degustó antes de dirigirse a Belphegor — »
— De hombros se encoge la pereza. — Me despierta un poco. — Murmura. — — Los ojos de Belphegor van de los demonios sobre la pista de baile, al señor de la lujuria, y se detiene. Cuando acudía al círculo de Asmodeo, el demonio siempre se encargaba de apabullarle con su presencia. No esta vez. [...]
Muchas gracias. Llevo...toda la vida esperando este momento. — El hombre de dos metros y ancho como un armario, sonríe como si fuera un adolescente por la ilusión que le causa la boda. Y es que llevaba literalmente toda la eternidad esperando por casarse con su prometido, su mejor amigo. »
—¡Pero bueno!, antes de nada... ¡enhorabuena!. Una boda siempre es una buena noticia. La de alegría inicial al escuchar la aclaración le duró apenas un instante antes de que el ceño se le frunciera con preocupación. La palabra "catering" bastó para que su cabeza +
Mejor. — Murmura apretando los dientes, le aparta el pelo a un lado para poder besar su cuello, y morderlo después. Mientras, la mano que tenía en el trasero ajeno, se ha colado por dentro de la ropa, para hacer exactamente lo mismo, pero directamente en su piel —
—Y que no deje de sobarle el culo está despertando algo entre sus piernas—. No, pero me gusta lavarme los dientes cuando me levanto después de toda la noche. Manías mías.
— Asmodeo aún no se ha vestido, así que sólo lleva unos boxers. Se permite unos instantes para observar al ángel, deslizar una mano por su cuerpo antes de colar la mano por dentro del pijama y así acariciar su cintura — »
No, me ha despertado el hambre. —Sonríe, adormilado aún. Lleva unos holgados y finos pantalones de pijama gris claro—. ¿Hay algo para desayunar?
— Estaba demasiado centrado en sus pensamientos cuando siente la mano de Uri. Se gira un poco, al ver que es él, se gira por completo sonriendo de oreja a oreja — Uri, ¿te he despertado? — Deja una caricia en su mejilla antes de darle un beso de buenos días —
—Le da con el dedito a @lusthimself.bsky.social en un hombro desde atrás—.
— Entierra el rostro en su cabello para olerle, en ningún momento deja de sobarle el culo, por supuesto — ¿Te marchas?
—Como le gustan las metidas de mano mañaneras. Asmodeo lo ha pillado delante del lavabo tras lavarse los dientes. Sonríe, mirándole en el espejo. Todavía va en pijama. Bueno, "pijama", porque es solo una camiseta larga—. Buenos días, grandullón.
𝐇͟𝐞͟𝐋͟𝐮͟𝐬͟𝐭 . Cuando tu partner y tú compartís la misma neurona 🤣❤️
— Lo abraza por detrás rodeándolo con un brazo, la otra mano, directa a su culo, agarrándolo con fuerza — Buenos días, sweetheart. @lordofpride.bsky.social
¿Como...? ¿Quién...? Ah, Belial te lo ha dicho. Pues si, me caso. — Hincha el pecho cual palomo orgulloso —
Y veo que te casas
— El incubo asintió y tal como había llegado, se marchó. No se fijó en Belphegor, ni se lanzó a por él como habría hecho en ocasiones anteriores. Asmodeo había dejado bien claro que nadie tenía derecho a tocarlo, nadie más que él — »
¿Una copa? Belphegor parpadeó en confusión. Su ceño se frunció de a poco, oculto bajo su largo cabello, agradeció la intimidad su sus greñas le conferían. ¿Sólo ese tiempo le dedicaría? Una punzada se le instaló en el estómago, una que ignoró. — Entiendo. — Siempre le había robado tiempo a [...]
— Sí, sí que quería el demonio divertirse con él; pero no parecía estar muy colaborativo, o mejor dicho, estaba demasiado colaborativo. Si algo le gustaba de él, era el miedo que le tenía, el no saber cual sería su siguiente paso. Esa fingida inocencia. Pero hoy, no le estaba dando ese juego — »
Siempre tan directo. Juraría que cada vez que se encontraban de nuevo, Asmodeo encontraba nuevas formas de tirarse a su cuello. La nuca del demonio se tiñó del color de la vergüenza, incluso sus orejas (más notorias entre las hebras de su cabello) adoptaron un color similar. Carraspeó, puso [...]
𝗔𝗻𝗱𝗿𝗲𝗶 𝗩𝗮𝘀𝗶𝗹𝗶𝗲𝘃 ➤ 30/Jᴜʟɪᴏ/1963, Rᴜsɪᴀ ➤ Pᴀᴅʀᴇ ᴅᴇ Mᴀxɪᴍ ʏ Yᴇʟɪsᴇɪ ➤ Pʀᴇsɪᴅᴇɴᴛᴇ ᴅᴇ Tᴇᴜᴄᴇʀ Eɴᴇʀɢʏ Cᴏʀᴘ. ↓↓↓ + info ↓↓↓
— Asintió mientras le sujetaba la puerta para que pasara. Cuando lo hizo, le dio un repaso con la mirada, no sólo para volver a embelesarse de él, también para analizarle: lo notaba cambiado. No sabía exactamente en qué, y le estaba poniendo de los nervios. »
— Recuerda la última vez, lo descuidado que fue al mostrarse tal y como era. . .no estaba en un estado mental cuerdo, desde luego. Quizá la influencia de la lujuria era simplemente demasiado para él. — No. — Al menos, él no había visto ninguno nuevo. También había acudido al club poco después [...]
— Qué bien amaestrado lo tenía ya, antes tendría que haber superado ese muro de nervios, de temor, de inocencia; ahora, a donde él iba, Belph acudía como si fuera su sombra — ¿Voy a descubrir más tatuajes nuevos? Me gustaría saberlo antes de desnudarte y encontrármelos por sorpresa. »
— Y tan pronto lo tenía en sus brazos, lo dejó ir. A veces no acaba de entender los juegos de Asmodeo, pero es que la lujuria no es su elemento, lo es la pereza. Lo observa caminar despreocupado, y acaba siguiéndole, casi arrastrando los pies. — Voy. — A su paso, claro, pero iba. Ajeno es a [...]
— ¿De verdad le sorprende que Asmodeo tenga ganas? Siempre tiene ganas — No me has respondido. — Ahí le deja, ahora es él quien pasa de largo para ir al club, incluso está sacando el móvil para reservar una sala para ellos dos — ¿Vienes?
— Otro segundo de pausa. Las manos de Belphegor han acabado en el pectoral de Asmodeo, para no caer sobre él. — ¿Qué cuid. . .? — Oh. — Oh. — Los ojos de la pereza se abren de par en par al comprender. Apenas acaba de llegar, no está ni del todo despierto, ¿y Asmodeo ya tiene ganas de. . .? —
— Poco a poco sus comisuras se ensanchan, hasta dibujar una sonrisa casi cruel en el rostro. Lo agarra de la cintura con una mano y le susurra al oído — No me refería a ese tipo de cuidados.
— Parpadea y se detiene en seco, apenas habían avanzado un par de pasos. Cuando vuelve a dirigir su mirada a Asmodeo, sus ojos se muestran tan preocupados como confundidos. — ¿Qué pasa si me duermo? Ahí no podré cuidar de ti.
¿Cara de bebé...? — Se queda pensativo hasta que entiende que se refiere a que ahora está más joven, que ha cambiado su aspecto. Ríe metiéndose la mano en los bolsillos, siguiéndole de cerca. Se inclina un poco para susurrarle — Si soy un bebé, quizá tengas que cuidar tu de mi.
— Desgarbado como siempre, Belphegor lo contempla a través de las rendijas de su largo flequillo. Sabía que era Asmodeo por la esencia, pero. — Ahora tienes cara de bebé. — Nota. Y sin más comienza a caminar hacia la barra de su local, pasando por su lado. —
Anda ve, vamos a tomar algo para celebrar este reencuentro. — Lo sujeta de la barbilla para observar su rostro, o lo que puede a través de esos cabellos —
. . . — Pues. — Un poco, si. — ¿Para qué mentir?